viernes, 14 de noviembre de 2014

DESAFÍOS CALVINISTAS: JUAN 6:65 -





Juan 6:65
“ Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.”

Al leerlo da la impresión que Dios sólo le permite a ciertas personas venir a Cristo. Parece que Jesús está diciendo aquí que Dios se reserva “el derecho de admisión” sobre las personas que vienen a la fe en Cristo, como si la gente estuviera haciendo cola para creer en Jesús y él está dejando entrar a algunos y a otros que se niega el acceso. Esto no puede ser así ya que, por ejemplo, Juan  6:44 usa la palabra "trajere", en Juan 6:37  utiliza  la palabra "da",  lo que implica claramente que Dios quien toma la iniciativa para que la gente venga a la fe en Cristo, dado esto es  importante señalar que la palabra traducida como "da" en Juan 6:37 y "dado" en Juan 6:65 son una y la misma en el griego.

Jesús muestra claramente en Juan 6:65 que él no está diciendo algo nuevo, sino que se refiere de nuevo a sus declaraciones anteriores con la frase: "Por eso os he dicho",  esto hace clara la conexión entre este versículo y  Juan 6:37 y 44. Entonces podemos entender que el Padre no solo le permitiría a la gente venir a la fe en Jesús sino que en realidad él les daría la capacidad de confiar en él. Él estaría influyendo activamente  en ellos para que vinieran al Mesías. Y, por supuesto, sólo los que estaban abiertos a la influencia del Padre podrían ser influenciados por él según explicamos ya en Juan 6:45. Así que la llegada a la fe de aquellos que vinieran al hijo, a pesar de que se haría de buena gana por su parte, sería el resultado de la actividad del Padre. Jesús dejó claro en Juan 6:65 que aquellos que venían a la fe en él como el Mesías lo estaban haciendo liderados e influidos por el Padre. Sin la ayuda activa del Padre, la gente no podía venir a la fe salvadora en Cristo. Los que parecía venir a Cristo, pero no lo hacían por la revelación del Padre eran falsos conversos sin la fe salvadora. Esta es la interpretación correcta de este versículo.

El Padre llevaría a los verdaderos israelitas a una relación con su Hijo. No irían por sí mismos; es el Padre quien  hace la conexión entre sus fieles y el Hijo. Estos individuos fieles al pacto podrían haber estado caminando con él por muchos años, o desde que fueron bautizados por Juan, o, posiblemente, porque obedecieron el mandato de arrepentirse de los labios de Jesús mismo. En todos estos escenarios lo importante es tener en cuenta que hasta que no se sometieron al Padre no podían ser guiados por él para confiar en que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mat. 16: 15-17).

A modo de resumen y conclusión diremos que estos versos se dan en el contexto de un debate en  entre Jesús y los Judíos que afirmaba seguir a Dios y al mismo tiempo  se negaban a seguirlo a él. Este debate es claro de Juan capítulo 5 hasta el capítulo 10. A través de considerar este debate se ha llegado a la conclusión que en Juan 6:37 Jesús dice que el Padre le daría a sus fieles seguidores al Hijo. La certeza con la que Jesús pudo decir que estas personas vendrían a él se basó en el hecho de que aquellos que amaba el Padre naturalmente aceptarían su testimonio sobre el Hijo.

Juan 6:44 y 65 no se centran tanto en quienes le serian dados sino en la forma en que el Padre se los  daría al Hijo. La conclusión a la que se llego es que Dios los traería a través de la enseñanza (Juan 06:45). Esta revelación espiritual, esta enseñanza seria dada a través del testimonio de Juan Bautista, las Escrituras y por medio de los milagros y las palabras de Jesús. Aquellos que escuchaban al Padre estarían dispuestos a hacer su voluntad, serían capaces de reconocer la voz de su amo y seguirlo donde él los conducía (Juan 7: 16-17). Sólo los que estaban caminando en obediencia al Padre podrían seguir al Hijo, todos los rebeldes quedarían separados de Dios (Juan 3: 19-21).

Entonces…

¿A quienes Dios le dio a su Hijo? Aquellos que pertenecen a él (Juan 17: 6)

¿Quién eran aquellos que pertenecían a Dios? Los que siguen a Dios (Juan 8:47)

¿Podían los que no siguen a Dios ser traídos por el Padre al Hijo? No, no es posible (Juan 6:44)

¿Por qué no? Debido a que los que no prestaban oído a la enseñanza del Padre no podian aprender de él y de esta manera ser traídos al Hijo (Juan 6:45)

¿Podian las personas que no seguian el Padre empezar a seguirlo? Sí, si se arrepienten (Marcos 1:15)

Por encima se han resumido en estas preguntas la interpretación de estos tres versos. Pero hay que entender el propósito de estos comentarios. Jesús no estaba diciendo estos comentarios como parte de un discurso doctrinal. Al igual que en Juan 5:34, Jesús estaba haciendo estas declaraciones con el fin que sus oyentes fueran salvos. Él no estaba predicando el fatalismo y diciéndole a los no creyentes, "Lástima que Dios no te escogió, mala suerte!" En su lugar, les estaba reprendiendo a fin de estimularlos a la acción. Él estaba tratando de herrir sus corazones y humillar su orgullo para que pudieran recibir la gracia de Dios.

Voy a dar una paráfrasis de cada uno de los tres versículos para mostrar cómo sus oyentes (que no estaban meditando en doctrinas de decretos o cosa semejante) habrían escuchado sus declaraciones.

Juan 6:37: "Dios me da a todas aquellas personas que pertenecen a él. Todos ellos vendrán a mí. La razón por la que no vienen a mí es porque Dios no me los da. ¿Por qué? porque no pertenecen a Dios! "

Juan 6:44: "Nadie puede venir a mí, sin ser arrastrado por la influencia de Dios. Ustedes no vienen a mí, porque no están abiertos a su influencia. Ustedes no están escuchando a Dios!"

Juan 6:65: "Dios da a las personas la posibilidad de venir a mí, mediante el suministro de la revelación divina. La razón que ustedes no pueden venir a mí es que ustedes no están siendo guiados por Dios, sino por el diablo!"

Si partimos de una interpretación errónea basada en la Teología Reformada en lugar del contexto histórico y bíblico, nos perderemos el punto de Jesús. La mayoría de los calvinistas con los que he discutido la Teología Reformada me han dicho que las doctrinas del TULIP no están destinadas a ser proclamadas en un ambiente de evangelización, sino a aquellos que ya han recibido a Cristo. Ellos me han dicho que debemos predicar la Cruz de Jesús y el arrepentimiento, no la elección incondicional y la gracia irresistible. La razón que dan para esto es práctica. Ellos me han dicho y estoy de acuerdo, que la predicación de tales doctrinas a los perdidos sería confundirlos. Pero lo que parecen pasar por alto es que si su interpretación de Juan 6:37, 44 y 65 es correcta, no tienen ningún apoyo bíblico para su práctica. Si Jesús está enseñando las doctrinas de la elección incondicional y la gracia irresistible en estos versos él la está enseñando a los incrédulos. Él les dice que no pueden creer porque no son elegidos por Dios y que de ninguna manera pueden llegar a la fe en él. Por supuesto este escenario se repite en Juan 8, cuando Jesús llama a los fariseos los hijos del diablo y en Juan 10 cuando dice que no son sus ovejas. Si se utilizan estos pasajes para enseñar TULIP hay que admitir que fueron pronunciadas a los no creyentes. En ese caso, mis hermanos calvinistas no deben rehuir la predicación TULIP a todos los que evangelizan.

La interpretación de Juan 6:37, 44 y 65 a la manera del calvinismo sugeriría que Jesús estaba diciendo a ciertas personas que estaban sin esperanza y esto porque Dios había decidido eternamente dejarlos en su estado pecaminoso sin que ellos pudieran hacer nada al respecto. Esto está en contradicción directa con la predicación de  Jesús la razón por la que Jesús esta discutiendo con fariseos se encuentra en Juan 5:34,"más digo esto, para que vosotros seáis salvos”. Jesús debate con los judíos incrédulos con el propósito de convertirles a ellos y a Israel de su maldad, no con el fin de confirmar su destino inmutable (Hechos 3:26, 5:31). Jesús estaba reprendiendo a los hombres por su rebelión voluntaria, no diciéndoles que esta rebelión era "el propósito de Dios para ellos" (Lucas 7:30, Mateo 23:37). Él estaba proclamando el mensaje que siempre proclamó: "Arrepentíos o pereceréis" (Lucas 13: 3, Marcos 1:15).


Estos versículos deben ser interpretados en su contexto histórico original. Ese contexto es la transición de la Antigua Alianza a la Nueva. Juan está demostrando que muchos de los que pensaban que eran miembros del pueblo de Dios en realidad no pertenecían a él, sino que eran rebeldes. Lo que no podemos hacer es tomar estos versículos fuera de su contexto y decir que están enseñando que Dios tiene ciertos individuos eternamente e incondicionalmente elegidos que él ha estado dando a Cristo por medio de la gracia irresistible en los últimos 2.000 años. Este es un muy desafortunado error que ha dado a muchos una excusa para la rebelión, de la misma manera ha traído la desesperación a muchas otras almas que anhelaban venir a Cristo, preguntándose si acaso ellos formaran parte de los elegidos decreto divino.
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