SERMÓN: SAÚL Y LA ADIVINA DE ENDOR (BOSQUEJO, AUDIO Y VÍDEO)

VÍDEO 

BOSQUEJO

Tema: 1 Samuel. Título: Saul y la adivina. Texto: 1 Samuel 28. Autor: Pastor Edwin Guillermo Núñez Ruíz.


Introducción:

A. Saul esta a punto de morir y la Biblia nos dará una ultima imagen del hombre, una imagen que muestra el estado al que la desobediencia puede llevarnos.

B. Un hombre en pecado:

I. SE TURBA EN GRAN MANERA (ver. 5).


A. Al ver Saúl el tamaño del ejercito Filisteo dice la biblia que “tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera”.

B. Este texto nos habla de una de las consecuencias emocionales del pecado, la persona que está bien con Dios, llega a tener miedo, se turba, pero no en gran manera, ya que, tiene al Espíritu Santo, conoce las promesas, tiene esperanza; cuando vivimos en pecado es que llegamos al estado emocional al que llego Saúl.


II. NO TIENE RESPUESTA (ver. 6).


A. Ante la desesperación Saúl quiere que Dios le hable, entonces trata de buscar las tres maneras habituales a través de las cuales en el A.T. Dios hablaba: Sueños, profetas y el Urim, La biblia es enfática, Dios no le hablo por ninguno de estos tres medios, la desesperación entonces aumenta para Saúl.

B. Creemos que aun Dios puede hablarnos por sueños, aun puede hablarnos por profetas, aunque cabe anotar que hay que ser extremadamente cuidadosos en este campo. Ahora, la manera más segura de oír a Dios hoy en día es a través de la Escritura, la Escritura correctamente interpretada e iluminada por el Espíritu Santo en nuestro corazón.

Sin embargo, podemos decir que en cierta forma a la persona en pecado estas puertas se le cierran. Si esta en pecado desconfié de cualquier sueño, desconfié de cualquier “mensaje profético”, a menos que este le hablé de su condición de maldad.

Aún más cuando estamos en pecado la Biblia suele cerrarse para nosotros, ya que, se va la confianza en ella, se va el discernimiento, se va el deseo por ella y de esta manera podemos decir que hay un silencio divino.


III. BUSCA OPCIONES (ver. 7).


A. Ante su desespero Saúl toma la decisión de hacer algo que ahondaría su condición, esto es: consultar a una adivina. Esto era prohibido por la ley de Dios, el mismo había expulsado a estas personas del país por ello mismo (ver. 3). El desea que la adivina le haga “subir” de los muertos al profeta Samuel para que este le revele que hacer.

B. ¿En verdad la bruja hizo venir a Samuel? Existen varias interpretaciones sobre esto:

1. Fue un engaño de la adivina, ya que, las cosas que el supuesto espíritu le dice a Saúl eran cosas fácilmente discernibles y porque al leer el texto es posible notar que tal vez Saúl y sus hijos no murieron al otro día como lo anuncia la aparición (ver 15 – 19).

2. Ya que, no es posible que un muerto venga a la tierra según entendemos en la Biblia, fue un demonio quien vino a hablar con Saúl (recuerde que el mismo Saúl era atormentado por un espíritu inmundo). Dado el relato esto parece poco probable, ya que, todo parece indicar que el personaje que aparece si es el mismo Samuel.

3. En realidad, era el mismo Samuel a quien Dios trae de entre los muertos como una excepción y un milagro para que hable con Saúl y le anuncie lo que le ocurrirá. Es importante hacer notar que la bruja no trajo a Samuel, fue Dios, ya que, la mujer no interviene con ningún rito para ello, el aparece de una vez sin mediación alguna (ver. 11 – 12).

C. Nos damos cuenta que cuando no estamos bien con Dios empezamos a buscar en otras cosas salidas a nuestra desesperación. Cosas como los brujos, los vicios, la compañía, los entretenimientos etc.


Conclusiones:

A. Note que lo peor de vivir en el pecado es la desgracia que este trae se le anuncia a Saúl que el y su familia morirá.

VERSIÓN LARGA
Saul y la adivina

Introducción

El relato de 1 Samuel 28 presenta una de las últimas imágenes del rey Saúl, un personaje que, a lo largo de su vida, tuvo la oportunidad de vivir en comunión con Dios, pero que, debido a su desobediencia, se encuentra al borde de la desesperación. Este pasaje nos ofrece una profunda reflexión sobre las consecuencias del pecado y cómo este puede llevar a una persona a un estado de angustia y desesperación. A medida que exploramos esta historia, nos encontramos con un Saúl que enfrenta la inminente amenaza del ejército filisteo, un ejército que le infunde un miedo paralizante. La narrativa revela cómo el pecado puede despojar a una persona de su paz interior y dejarla sin dirección ni esperanza.

I. Se turba en gran manera (versículo 5)

La primera reacción de Saúl ante la amenaza de los filisteos es el miedo absoluto. El versículo 5 describe su estado emocional: “tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera”. Este temor no es simplemente una reacción normal al peligro; es la manifestación de la profunda angustia que siente un hombre que se ha alejado de Dios. La naturaleza del miedo que experimenta Saúl es un reflejo de su relación deteriorada con el Señor.

Cuando una persona está en paz con Dios, puede enfrentar situaciones difíciles con una confianza renovada, sabiendo que tiene la presencia del Espíritu Santo a su lado, las promesas de la Escritura que lo sostienen y la esperanza de la salvación que le brinda tranquilidad. Sin embargo, cuando se vive en pecado, el miedo se convierte en una constante y la paz interior se disuelve rápidamente. La angustia de Saúl es un claro ejemplo de cómo el pecado puede afectar no solo nuestra vida espiritual, sino también nuestra estabilidad emocional. En su estado de desesperación, Saúl muestra que el pecado no solo afecta nuestra relación con Dios, sino que también puede llevarnos a un profundo desasosiego.

II. No tiene respuesta (versículo 6)

En su desesperación, Saúl busca la voz de Dios. Intenta comunicarse con Él por medio de los métodos que eran comunes en el Antiguo Testamento: sueños, profetas y el Urim. Sin embargo, el texto bíblico es contundente al afirmar que Dios no le responde por ninguno de estos medios. Este silencio divino intensifica su angustia y revela una de las consecuencias más trágicas del pecado: la desconexión con Dios.

La búsqueda de respuestas durante momentos de desesperación es una reacción completamente natural. Sin embargo, es vital reconocer que, al estar en un estado de pecado, nuestras vías de comunicación con Dios pueden cerrarse. Aunque Dios puede discutir con nosotros a través de sueños y profetas, es crucial abordar estas experiencias con discernimiento, especialmente si hay un pecado no confesado en nuestras vidas. La Escritura, correctamente interpretada y iluminada por el Espíritu Santo, es el medio más seguro para escuchar la voz de Dios. Pero cuando estamos en pecado, podemos perder el deseo de leer y confiar en la Palabra, lo que nos lleva a un estado de silencio espiritual. Esto es lo que le ocurre a Saúl; su búsqueda de respuestas se convierte en una frustración, ya que no obtiene lo que necesita de la fuente divina.

III. Busca opciones (versículo 7)

Frente a su desesperación y la falta de respuestas de Dios, Saúl toma una decisión que solo profundiza su alejamiento de la voluntad divina: consulta a una adivina. Este acto, que era estrictamente prohibido por la ley de Dios, muestra cuán desesperadamente se ha alejado de su fe y cuán lejos ha llegado en su búsqueda de respuestas. A pesar de haber expulsado a los adivinos de su reino, Saúl ahora busca la ayuda de una mujer que practica la brujería, deseando que ella haga "subir" a Samuel, el profeta que había sido su consejero y guía.

La pregunta que surge es si realmente la adivina logró hacer venir a Samuel. Existen diversas interpretaciones sobre este fenómeno. Algunos sostienen que fue un engaño por parte de la adivina, argumentando que las palabras que el espíritu supuestamente le dice a Saúl son fácilmente discernibles y que el texto sugiere que Saúl y sus hijos no murieron al día siguiente, como se había anunciado. 

Otros interpretan que, dado que la Biblia enseña que los muertos no pueden regresar a la vida, lo que Saúl vio fue en realidad un demonio disfrazado como Samuel. Sin embargo, esto parece poco probable, ya que el relato indica que el personaje que aparece es efectivamente Samuel. Una tercera interpretación es que Dios, en un acto excepcional de gracia, trae a Samuel de entre los muertos para que hable con Saúl. Es importante señalar que la adivina no trajo a Samuel; fue Dios quien lo hizo, ya que Samuel aparece sin mediación alguna de la bruja, lo que indica que, a pesar de su pecado, Dios todavía tiene un mensaje para Saúl.

Este episodio ilustra cómo, en momentos de desesperación, las personas pueden buscar respuestas en lugares equivocados. En lugar de volver a Dios, muchos se sienten tentados a recurrir a prácticas ocultas, vicios, distracciones o compañía que solo ahondan su estado de desesperación. La búsqueda de respuestas fuera de la voluntad de Dios puede llevar a consecuencias aún más graves y perpetuar un ciclo de desesperación y alejamiento.

IV. Consecuencias de la desobediencia

Al final del relato, Saúl recibe la trágica noticia de que él y su familia morirán. Esta advertencia es devastadora y sirve como un recordatorio de las consecuencias de vivir en desobediencia. Saúl, que había tenido la oportunidad de seguir a Dios y de ser un líder piadoso, ahora se encuentra en una situación completamente opuesta. Este desenlace nos recuerda que vivir en pecado no solo afecta nuestra relación con Dios, sino que también puede tener repercusiones en nuestras vidas y en las de quienes nos rodean.

Es fundamental que cada uno de nosotros reflexione sobre nuestra vida espiritual y busque mantener una relación cercana con Dios. La pereza espiritual y la falta de compromiso pueden llevarnos a situaciones de desesperación similares a las que vivió Saúl. Al enfrentar dificultades, es esencial recordar que Dios está dispuesto a escucharnos y guiarnos, pero debemos estar dispuestos a confesar nuestros pecados y regresar a Él con un corazón contrito. La restauración es posible, pero requiere un arrepentimiento genuino y un deseo de cambiar.

En tiempos de crisis, no debemos buscar respuestas en prácticas ocultas o en fuentes que nos alejen de Dios. En lugar de eso, debemos volver a la Escritura, buscar la dirección del Espíritu Santo y rodearnos de una comunidad de fe que nos anime a seguir adelante en nuestro caminar con Cristo. Al hacerlo, podremos experimentar la paz que sobrepasa todo entendimiento y encontrar en Dios la respuesta que tanto necesitamos. En última instancia, el relato de Saúl nos desafía a permanecer firmes en nuestra fe y a confiar en la sabiduría divina, aun en los momentos más oscuros de nuestra vida.

Conclusiones

El relato de Saúl y la adivina nos enseña una lección vital sobre las consecuencias del pecado y la desesperación que este puede traer. La historia de Saúl es un llamado a la reflexión sobre nuestras propias vidas y decisiones. Nos recuerda la importancia de mantener una relación íntima y sincera con Dios, de buscar Su guía y de vivir en obediencia a Su palabra. La historia de Saúl demuestra que el alejamiento de Dios puede llevar a caminos oscuros y decisiones equivocadas, pero también nos anima a regresar a Él, a buscar Su perdón y a confiar en Su plan para nuestras vidas. En el final, la elección de Saúl sirve como advertencia: el pecado puede llevarnos a la desesperación, pero la obediencia y la fe en Dios nos guiarán a la esperanza y la restauración.

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