Bosquejo - sermón: ¿Como puedo un hombre ser justo ante Dios? La respuesta que cambiara tu vida - Job 25

VIDEO DE LA PREDICA

 Título: "¿Como puedo un hombre ser justo ante Dios? La respuesta que cambiara tu vida"

Job 25

Introducción:

Ilustracion: contar mi experiencia acerca de como conoci la doctrina de la justificación por la fé.

En el libro de Job, Bildad plantea una pregunta que resuena a lo largo de toda la Escritura: "¿Cómo puede ser justificado el hombre ante Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?" (Job 25:4). Esta inquietud surge en un contexto de sufrimiento y confusión, donde Job se encuentra enfrentando la dura realidad de su condición humana y su separación de un Dios santo. Bildad, como muchos de nosotros, se pregunta cómo un ser humano, tan imperfecto y tan falto, puede ser declarado justo ante un Dios perfecto y sin pecado.

Aunque Bildad no tenía la respuesta a esta pregunta en su tiempo, nosotros, como creyentes que tenemos la revelación completa de las Escrituras, sí tenemos la respuesta. En el Nuevo Testamento, encontramos la respuesta a esta gran interrogante: solo a través de Jesucristo podemos ser justificados. En este sermón, exploraremos tres puntos clave sobre la justificación: qué es, por qué la necesitamos, y cómo podemos ser justificados. A lo largo de este recorrido, veremos cómo la justificación se vincula con el arrepentimiento y la fe, y cómo esto nos lleva a la santificación, un proceso continuo en la vida cristiana.

I. ¿Qué es la Justificación?

Texto base: Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

Explicación: La justificación es una declaración judicial hecha por Dios en la que, basándose en la obra redentora de Jesucristo, nos declara justos ante Él. Es una acción divina en la que, a pesar de nuestra pecaminosidad, Dios nos mira como justos, no por lo que hemos hecho, sino por lo que Cristo hizo en nuestro lugar.

Es importante entender qué no es la justificación:

1. No es una mejora moral o un proceso gradual:

La justificación no es algo que ocurra a lo largo del tiempo como un proceso. No es una mejora moral donde el cristiano va acumulando méritos ante Dios. Tampoco es un proceso de hacerse "más santo" con el tiempo. En cambio, es una acción instantánea de Dios, que nos declara justos en el momento en que ponemos nuestra fe en Jesucristo.

2. No es una condición que debemos alcanzar:

La justificación no depende de nuestra capacidad para cumplir con la ley o ser perfectos. Es un regalo de Dios. No es algo que ganemos a través de obras, sino algo que recibimos por gracia.

Aplicación práctica: La justificación nos da paz con Dios. Cuando entendemos que no estamos tratando de "ganarnos" el favor de Dios, sino que ya hemos sido declarados justos por lo que Cristo hizo, podemos vivir en la libertad de saber que nuestra salvación no depende de nuestro desempeño, sino de la obra perfecta de Jesús.

Frase célebre: “La justificación es la causa por la cual el cristiano puede vivir en paz con Dios, sabiendo que su condena ha sido eliminada para siempre.” – John Piper.

Ilustración: Levanta la mano si alguna vez haz recibido una multa de transito. Ahora imagina que alguien la paga por ti. ¿Eres inocente? No, pero ya no debes nada. Asi es la justificación.

Preguntas para la reflexión:

Opción A o B: Plantea estas preguntas y pide que se pongan de pie o se queden sentados según crean que es verdadero o falso:

1. "La justificación es un proceso largo y difícil" (Falso).

2. "Solo las personas buenas pueden ser justificadas" (Falso).

3. "La justificación nos da paz con Dios" (Verdadero).


Mini encuesta con dedos: "Del 1 al 5, ¿qué tan seguro te sientes de que Dios te ha declarado justo?"



II. ¿Por qué Necesitamos la Justificación?

Ver el video hasta el minuto 3:50: VIDEO

Texto base: Romanos 3:23: “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.”

Explicación: La razón por la que necesitamos la justificación es porque todos los seres humanos han pecado. La caída de Adán y Eva en el jardín del Edén introdujo el pecado en la humanidad, y todos, sin excepción, hemos nacido con esa naturaleza caída. La justificación es la respuesta de Dios a nuestra necesidad de ser reconciliados con Él.

1. La condición del hombre ante Dios:

El pecado nos ha separado de Dios y nos ha dejado en una condición de culpabilidad. La justicia de Dios exige que el pecado sea castigado, y todos hemos caído bajo esa condena. La justificación es el acto de Dios de declarar al pecador inocente, no porque no haya pecado, sino porque la justicia de Dios fue satisfecha por Jesucristo.

2. El resultado de la no justificación:

Si no fuéramos justificados, seguiríamos bajo la condena del pecado, separados de Dios para siempre. La justificación es lo que permite que tengamos paz con Dios y podamos entrar en su presencia sin temor a ser destruidos por su santidad.

Aplicación práctica: La necesidad de la justificación debería llevarnos a la humildad. Nos recuerda que no somos mejores que nadie, sino que todos necesitamos la gracia de Dios. La justificación también es el comienzo de una nueva vida, donde ya no estamos bajo la condena del pecado, sino que podemos vivir en la libertad que Cristo nos da.

Frase célebre: “Sin la justificación de Cristo, todo el mundo está bajo condena, pero con ella, el creyente vive en paz con Dios.” – Charles Spurgeon

Preguntas para la reflexión:

¿Cómo te hace sentir la idea de que todos somos culpables ante Dios?

¿Cómo cambia esta verdad tu perspectiva sobre los demás y sobre ti mismo?



III. ¿Cómo Ser Justificados? (El Papel del Arrepentimiento y la Fe)

Texto base: Efesios 2:8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Explicación: La justificación es un regalo inmerecido que recibimos a través del arrepentimiento y la fe. El arrepentimiento es un cambio de mente y de corazón en el que reconocemos nuestra condición de pecadores y nos apartamos del pecado, volviendo a Dios. La fe es la confianza plena en la obra salvadora de Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación.

1. El arrepentimiento como primer paso:

El arrepentimiento es esencial para la justificación. No podemos ser justificados si no reconocemos nuestra necesidad de perdón y nuestra incapacidad de salvarnos a nosotros mismos. El arrepentimiento es el reconocimiento sincero de que hemos pecado y de que necesitamos la gracia de Dios para ser perdonados.

2. La fe como medio para la justificación:

La justificación no se logra por obras, sino por fe. La fe en Jesucristo es la única manera de acceder al perdón y la justificación. Al poner nuestra fe en Cristo, Dios nos declara justos, porque creemos que Él pagó el precio por nuestro pecado en la cruz.

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La relación entre justificación y santificación:

Aunque la justificación es instantánea, la santificación es un proceso continuo. La justificación nos coloca en una nueva posición ante Dios, mientras que la santificación es el proceso de ser transformados a la imagen de Cristo. La justificación no depende de nuestra perfección, pero la santificación sí es el resultado de vivir conforme a esa nueva posición. Ambos son necesarios en la vida cristiana.

Aplicación práctica: Si has recibido la justificación, es vital que vivas en arrepentimiento diario y fe continua. El arrepentimiento no es solo para el momento de la conversión, sino que es una actitud constante de humildad y dependencia de Dios. La fe, por su parte, no solo es necesaria al principio de nuestra vida cristiana, sino que debe ser cultivada todos los días al confiar en la obra de Cristo en nuestras vidas.

Frase célebre: “La justificación nos da la paz con Dios, pero la santificación nos da la paz de Dios en nuestras vidas.” – A.W. Tozer

Preguntas para la reflexión:

¿Has experimentado un arrepentimiento genuino por tus pecados?

¿Cómo puedes fortalecer tu fe para vivir conforme a la justicia que has recibido de Dios?



Conclusión:

Pregunta: Si murieras hoy y Dios te preguntara por que debo dejarte en el cielo? ¿ Que responderias?

Los hermanos levantan la mano segun su respuesta. 

  • Porque soy buena persona
  • Porque voy a la iglesia
  • Porque he tratado de hacer lo correcto
  • No estoy seguro

La justificación es uno de los pilares fundamentales de nuestra fe cristiana. Es el acto por el cual Dios nos declara justos ante Él, no por nuestros méritos, sino por la obra redentora de Jesucristo. Necesitamos la justificación porque todos hemos pecado y estamos separados de Dios, pero gracias a la fe en Cristo, somos reconciliados con Él. Además, es importante recordar que la justificación y la santificación están relacionadas, pero son dos aspectos diferentes: la justificación nos coloca en una nueva posición ante Dios, y la santificación nos transforma día a día para vivir conforme a esa nueva identidad.

Hoy, te invito a reflexionar sobre tu vida. ¿Has recibido la justificación que Dios te ofrece? Si no lo has hecho, es el momento de poner tu fe en Jesucristo y recibir este regalo inmerecido. Y si ya has sido justificado, ¿estás viviendo en la realidad de esa justificación, buscando la santificación y la transformación diaria que Dios desea hacer en ti? La justificación es solo el comienzo de una vida nueva en Cristo.

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