viernes, 9 de diciembre de 2016

SERMÓN: EL ROBO DEL DIEZMO (BOSQUEJO Y AUDIO)

AUDIO

EL MENSAJE CONSTA DE DOS PARTES, USTED PUEDE IR DE LA UNA A LA OTRA HACIENDO CLICK A LAS FLECHAS JUNTO AL PLAY


BOSQUEJO
Resultado de imagen para MALAQUIAS DIEZMO
Tema: Discipulado.
Título: El robo del diezmo
Texto: Malaquías 3: 7 – 12.
Autor: Pastor Edwin Guillermo Núñez Ruiz.


Introducción:

A. Lemas. La semana pasada teníamos un problema con los sacerdotes y las ofrendas que se presentaban en el altar, ahora se va a señalar un problema con toda la nación y otro tipo de ofrendas que se le debían a Dios: los diezmos.

B. Las personas no estaban dando el diezmo y al hacerlo:

I. ROBABAN LA CASA DE DIOS (Ver 10).

A. Se insta en este texto a traer los diezmos al alfolí. El alfolí era una bodega (no una bolsa) donde se guardaban este tipo de ofrendas.

B. Uno de los propósitos de los diezmos y ofrendas estipulados en el A.T. era mantener operativa la  casa de Dios. Particularmente la manutención de los Levitas, estos últimos, al no tener derecho a tierras y dedicarse totalmente al servicio del templo se sostenían de estas ofrendas, a su vez estos debían llevar diezmo de estos diezmos para la manutención de los sacerdotes.

Si el pueblo incumplía con esto los Levitas y sacerdotes se veían obligados a trabajar en detrimento de la adoración a Dios que se rendía en el templo.

C. ¿Debería un cristiano diezmar? Para responder esta pregunta es necesario entender que:

1. El diezmar es una práctica pre-mosaica. Es decir, no es algo de la ley, la ley solo lo reglamento pero este ya existía. Ejemplos de esto tenemos en lo que hace Abraham con Melquisedec y lo que promete Jacob a Dios.

2. El diezmo del que se nos habla en la ley era bien particular, se pueden distinguir hasta tres tipos:

a. Un diezmo que se daba de todo y que pertenecía exclusivamente a los levitas.

b. Otro diezmo que se daba anual se llevaba al templo, participaban los levitas pero también podía comer del oferente y su familia, este diezmo se daba solo de algunas cosas y no de todo los productos.

c. Otro diezmo era tri-anual se guardaba en las ciudades y se le daba a los pobres.

3. No hay registro ni en el N.T., ni en la historia de la iglesia que los cristianos hubieran diezmado.

Por otra parte:

1. El creyente está regido por otra norma en este sentido, no la ley del diezmo sino la ofrenda voluntaria que se caracteriza por ser: esforzada, sacrificada y generosa. Ejemplos de esto tenemos en los hermanos Macedonios (2 Cor 8: 1 – 5) y la viuda pobre (Lucas 21: 1 – 4).

Como es claro la ofrenda distinta del diezmo no se deja medir por porcentajes, da, da y da aún más allá de sus límites.

Es como si se me dijera: tu ofrenda mínima a Dios debe ser de mínimo el 10% de tus ingresos. 

Entonces, la respuesta a esta pregunta sería doble: NO debemos diezmar si con ello nos referimos al diezmo que nos describe la ley y con ello llevarnos al legalismo. SI, si con ello nos referimos a una meta mínima de ofrenda que nos proponemos dar para ayudar a la obra de Dios.

Aclaración: la ofrenda a la que hoy por tradición llamamos diezmo, no es la misma de la ley, es solo una ofrenda a la que por costumbre llamamos así.

Hay un principio que sigue vigente y es que hay una misión por hacer, una casa por hacer  y ella requiere de nuestro dinero, cuando nos rehusamos a esforzarnos, sacrificarnos,  ser fieles y generosos  entonces “no hay alimento en la casa de Dios” y esta sufre.

Hay una “casa por hacer”:

1. Índice de mortalidad: 57.9 millones de personas mueren cada año. 158,857 personas mueren cada día con aproximadamente 66,000 personas muriendo cada día sin haber tenido ningún acceso al Evangelio. 6619 personas mueren cada hora. 110 personas mueren cada minuto. Aproximadamente 1.64 personas mueren cada segundo.

Nuestra misión es urgente.

2. Evangelización mundial: De los 16,000 Grupos Étnicos Principales del mundo, 6880 (teniendo 2.1 billones de personas) son considerados no-alcanzados – aunque el trabajo Cristiano ocurra entre la mayoría de ellos. 

De estos 330 grupos Musulmanes no-alcanzados, casi un billón de individuos. 2,438 grupos son principalmente Hindú, llegando a un total de aproximadamente 900,000,000 individuos. 516 grupos son principalmente Budista, llegando a casi 375,000,000 de individuos. 830 grupos de Chinos Han no-alcanzados,  150 millones de individuos etc, etc, etc. 

Nuestra misión es abrumadora.

3. Gastos operativos de una iglesia: arriendo, servicios, impuestos, ofrendas a voluntarios, mantenimiento, actividades ministeriales, equipos, misiones, obra de misericordia, ofrendas de amor, publicidad, transportes, proyectos etc.

Nuestra misión no es barata.

II. ROBABAN SU BENDICIÓN (Ver 10 – 11).

A. La promesa que se les había dado era que si cumplían con esto Dios les daría su bendición económica (Deut 14: 22 – 29). Entonces si no daban se robaban a ellos mismos la bendición de Dios.

B. Las promesas para la generosidad en la Biblia son varias, se nos repiten varias veces en el A.T. y también en el N.T., algunas de ellas serian (Prov. 3: 9 – 10; 2 Cor 6: 6 – 8; 1 Rey 17: 13 – 16). La generosidad nos trae bendiciones económicas. 

III. ROBABAN A DIOS (Ver 8).

A. El robo más grave de todos tenía que ver con Dios. La pregunta que se hace Dios en el versículo podemos parafrasearla así: ¿es posible que un ser humano robe a Dios? ¿Es posible que la criatura robe al creador?

La respuesta del mismo es Dios es: ¡por supuesto que sí!

B. Que un israelita no diera el diezmo era robar porque aunque todo pertenece a Dios, particularmente el diezmo y las ofrendas que Él había mandado era indefectiblemente de Dios,  gastárselo y no darlo era robar a Dios.

Por ello Dios les había maldecido entre otras cosas con el devorador, no era un demonio que se llamaba así, como habitualmente se cree, más bien era un insecto particularmente una langosta.

Si nos damos cuenta tenemos aquí un texto muy parecido a Hageo 1: 6 – 11 que ya leímos.

C. Piense: todo lo que tenemos le pertenece a Dios, él nos ha mandado a ser generosos, a dar de lo que él nos ha dado y si no lo hacemos robamos a Dios, le ofendemos y nada bueno puede uno esperar de hacerlo.

Si robamos a Dios al no ser generosos con su obra esto nos inhabilita para pedir bendiciones económicas a Dios, la puerta que abre la puerta a la bendición economica es el dar, tal cual ya vimos versos mas arriba.

Conclusiones:

Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...