viernes, 26 de agosto de 2016

ARTICULO: ELECCIÓN INCONDICIONAL CALVINISTA Y ROMANOS 9 - SEGUNDA PARTE

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ESCRITO
ELECCIÓN INCONDICIONAL CALVINISTA Y ROMANOS 9 – PARTE DOS

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Antes de comenzar recapitulemos algunas cosas importantes para el entendimiento de este texto:



1. Pablo ha dicho que Dios no ha incumplido sus promesas a Israel pues el verdadero Israel no es étnico (no basta únicamente con ser un nacido israelita para ser salvo, no basta solo con ser descendiente de Abraham, Isaac y Jacob) sino espiritual y es en ellos en quienes las promesas mesiánicas se cumplen (Ver 6).

2. Dada la confrontación Judío-Gentil que se percibe en el libro de Romanos y la creencia judía en su exclusividad respecto a Dios, surge una pregunta implícita: ¿Cómo puede ser posible que el pueblo de Dios no solo sea Judío sino también Gentil? Pablo entonces va a responder en los versículos siguientes con dos ejemplos tomados del A.T:

a. Abraham: Se nos hace notar que no todos los hijos de Abraham formaban parte de Israel, solo Isaac; de la misma manera, no todos lo que son descendientes étnicos del patriarca son israelitas.

Además, se nos hace ver que de los 8 hijos que Abraham había tenido solo uno de ellos había sido escogido como el continuador de la línea mesiánica, los otros no.

Por ningún lado en el texto se nos hace ver que Isaac fue escogido para ser salvo y que los demás fueron dejado  a su estado para que se condenaran.

b. Jacob: Acto seguido se nos habla sobre la elección de Jacob. De nuevo, aunque Esaú fue descendiente de Abraham no pertenecía al Pueblo de Dios, a Israel, Esaú fue la cabeza del pueblo Edomita; por el contrario, solo Jacob era parte de Israel. Así este es un buen ejemplo para demostrar que no es suficiente con ser hijo étnico de Abraham para ser considerado Israelita.

También, Dios eligió soberanamente a Jacob para que a través de él, siendo el menor se continuara la línea mesiánica. Es importante recalcar que esta elección no fue para salvación o condenación del uno o del otro sino más bien fue la elección divina para usar a Jacob para cumplir sus planes.

Todo esto para iluminar lo que ha venido explicando y es que no por ser descendientes físicos de Abraham se es un verdadero israelita. Esto por un lado, por el otro, se nos hace entender que así como Dios eligió a quien él quiso para cumplir sus planes y propósitos también Dios es libérrimo para elegir como conformar su pueblo, a saber de Judíos y gentiles por igual y, como salvarlos, por la fe y no por la ley.

Acto seguido otra pregunta se nos presenta en el versículo 14:

 “¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera”.

Para comprender esta pregunta es importante tener en cuenta el contexto del texto, como también lo que la palabra injusticia quiere decir.

Cuando un Calvinista lee esto se imagina que es la pregunta que hace el arminiano cuando es confrontado con la elección incondicional de Dios. En otras palabras, el Pablo Calvinista nos ha estado diciendo que Jacob fue elegido por Dios incondicionalmente para salvarse (A Jacob AME)  y que Esaú lo fue para condenarse (a Esaú ODIE), entonces algún arminiano contemporáneo a Pablo está preguntándose: ¿Cómo es posible tal injusticia? ¿Cómo es posible que Dios arbitrariamente elija a unos para salvarlos y a otros los deje a su pecado y esto antes de que nazcan? Ante lo cual el Pablo calvinista le responde: Aunque a ti te perezca eso injusto, no lo es, no hay ninguna injusticia en Dios, él es soberano y puede hacer lo que él quiera, su obrar es un misterio.

Como vemos esta respuesta es muy problemática desde la teología porque viola el atributo de la simplicidad divina y porque hace que debamos re-definir términos. Gracias a Dios los que hemos estado estudiando este texto nos hemos dado cuenta que Pablo no está diciendo nada de estas cosas.

Lo primero a decir es que aquí el tema cambia, ya no se nos va a hablar sobre a quien elige Dios para cumplir sus planes y como los lleva a cabo sino de cuál es la base para tal elección, se nos va  explicar que la base para esto es la misericordia de Dios.

¿Qué está diciendo entonces? Pablo está debatiendo con un objetador tal vez ficticio o real como ya hemos dicho. Si seguimos el hilo conductor, ya explicado, la pregunta que tal personaje le está haciendo a Pablo es más o menos esta: ¿es Dios injusto por escoger de esta manera a quien el desee para llevar a cabo sus planes salvíficos? ¿Es Dios injusto al escoger a Isaac y no a Ismael o Madian sin tener en cuenta sus obras? ¿Es Dios injusto al haber escogido a Jacob por encima de Esaú siendo este el menor, entre otros aspectos? por extensión y siguiendo nuestro hilo conductor ¿es Dios injusto al permitirle a los impíos, inmerecedores e inmundos gentiles conformar su pueblo? ¿Está cometiendo Dios una maldad o haciendo algo que no es recto al obrar así?

La respuesta de Pablo a esto es un rotundo no, no hay injusticia ni maldad en Dios. La palabra Griega adikia traducida aquí por injusticia, se descompone etimológicamente asi: a (no, negación) dike (recto, correcto) de allí que denota maldad, iniquidad.

Acto seguido Pablo usara de nuevo ejemplos Bíblicos para explicar su punto. Primero va a usar a Moisés, después del episodio del becerro de oro, cuando Dios quiso destruir al pueblo y por la intercesión del libertador esto no sucedió, se nos dice que Dios tuvo misericordia del Pueblo.

La razón la encontramos en el versículo 15 - 16:

“Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”

Este ejemplo es usado para mostrar que al permitirles a los gentiles ser parte de su Pueblo Dios no está haciendo nada malo, pues es misericordioso y él tiene misericordia de quien él quiere y en este caso quiso tener misericordia también de ellos. Ellos no lo merecían, pero Dios quiso dárselas.

Para dejar mucho más claro el asunto va a dar otro ejemplo y es el de Faraón (Ver 17 – 18).

“Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece”.

Para comprender lo que aquí se le dice a este personaje es importante remitirnos al texto Bíblico de donde surgen estas palabras, lo encontramos en Éxodo 9: 15 - 16: “Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.” (RV60)

En otra versión mas clara: 

"Porque si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con pestilencia, ya habrías sido cortado de la tierra. ‘Pero en verdad, por esta razón te he permitido permanecer[a]: para mostrarte mi poder y para proclamar mi nombre por toda la tierra".

¿Qué le dice Dios? Que si hubiera querido ya hubiera mandado una plaga que hubiera exterminado a Faraón y a todos los egipcios de la tierra, pero que no lo ha hecho por que tiene un propósito este es triple: mostrar misericordia, mostrarle al rey su poder y hacerse conocer en toda la tierra.

Algo es claro y es que Faraón fue endurecido. Ahora ¿con que propósito lo hizo? ¿Cómo sucedió esto?

Cuando usted lee se da cuenta que el propósito no era condenarlo sino mostrar en el su poder (las plagas) y darse a conocer en la tierra, nada en el texto nos habla de una elección arbitraria de Dios para condenar al infierno eterno al Faraón.

La manera como este endurecimiento sucedió es llamativo pues no nos muestra una acción déspota de Dios. Más bien nos muestra que de hecho el Rey ya estaba endurecido por su propia cuenta antes de que Dios actuara y lo usara para llevar a cabo su propósito.

Notemos lo siguiente:

1.    En Éxodo 4:21: Dios anuncia que endurecerá a Faraón.

2.    En Éxodo 7:3: Tenemos el mismo anuncio.

3.  En Éxodo 7:13: El texto inspirado nos dice que fue Faraón mismo quien  endureció su corazón ante la primera plaga, sin que Dios mediara directa y  activamente en esto, fue el rey mismo quien lo hizo.

4.    En Éxodo 7:14: Tenemos también a Faraón endureciéndose.

5.  Éxodo 7:22: Ante la segunda plaga Faraón mismo se endurece al ver a los  hechiceros imitar la obra de Dios.

6.    Éxodo 8:15: Llega la tercera plaga y Faraón vuelve a endurecerse el mismo.

7.    Éxodo 8:19: La cuarta plaga aparece y el monarca vuelve a endurecerse.

8.    Éxodo 8:32: Llega la quinta plaga y El rey sigue en la misma tónica.

9.    Éxodo 9:7: en la sexta plaga la cuestión no cambia.

10. Éxodo 9:12: Ha llegado la 7 plaga y ahora se nos dice que es Dios quien        intensifica la rebeldía del Faraón. Fíjese que pasaron seis plagas antes de que  Dios comenzara su obra en este hombre.

11. Éxodo 9: 15 – 16, luego de esto viene el texto que ya transcribimos donde     se le anuncia al Faraón el plan de Dios.

12. Éxodo 9:34: Octava plaga el Faraón se endurece.

13. Éxodo 10:1: Dios endurece al Faraón.

14. Éxodo 10:20: novena plaga y Dios endurece al Faraón.

15. Éxodo 10:27: Decima plaga. Dios endurece al Faraón.

16. Éxodo 11:10: Se explica que Dios había endurecido al Faraón y que por ello     no había dejado salir al Pueblo de Israel.

17. Éxodo 14:4: Dios anuncia que endurecerá al Faraón

18. Éxodo 14:8: Dios endurece al corazón del Faraón y este persigue a los           israelitas que han salido de Egipto.

19. Éxodo 14:17: Dios le dice a Moisés que endurecerá a Faraón para que este le persiga en medio del mar, así sucede y Faraón muere con su ejército.

En conclusión, se nos dice que Faraón tomo la iniciativa de endurecerse que lo hizo ocho veces, de esas siete antes de que Dios interviniera para intensificar ese estado. A su vez se nos dice que Dios endureció a Faraón 6 veces hasta que el propósito anunciado fue cumplido. Lo que queremos hacer notar es que este no fue un hecho arbitrario y producto de alguna elección incondicional anterior a todo lo creado.

A este personaje le pasó algo muy parecido a lo dicho en Romanos 2: 4 – 5:

“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios…”

Al leer el texto nos damos cuenta que cada plaga estaba diseñada entre otras cosas para doblegar el corazón del Faraón, esta era la misericordia de Dios con él, era Dios manifestando su gracia, incluso en algunos textos nos dice que Faraón se arrepentía, pedía oración etc. Sin embargo, dada su dureza Dios lo dejo a la maldad de su corazón y de esa manera debemos entender el endurecimiento del rey, no podemos interpretar este texto como que activamente Dios lo endurecía pues según leemos en la Escritura Que Dios no tienta a nadie (Santiago 1:13).

Este último ejemplo sirve para mostrar cómo es que Dios puede tener misericordia de quien el desee, hasta del Faraón quien aun sabiendo Dios le rechazaría, le extiende su favor a través de la disciplina buscando en el arrepentimiento, dándole la oportunidad, si Faraón es enjuiciado no será porque Dios lo programo para eso sino porque abiertamente rechazo su bondad. Como el personaje rechaza, Dios lo deja a su dureza y rebeldía, entonces sufre las consecuencias de su extravió, no olvidemos que Dios no desea la muerte del impío.

¿Cómo compagina todo esto con el hilo conductor del pasaje? Pues bien, como ya dijimos Dios puede tener misericordia de quien el desee sea Moisés, o el conjunto del pueblo de Israel, sea esta persona Faraón o sean estas personas el pueblo gentil quien a juicio de los Judíos no merecían nada.

Visto así de quienes Dios quiere tener misericordia es de los gentiles y a quienes desea endurecer (dejarlos a merced de su rebeldía) es a los Judíos impenitentes. Tal endurecimiento no es ocasionado por la elección incondicional o por alguna obra activa de Dios en ellos; más bien, tal endurecimiento se da por el rechazo de la misericordia que fue desplegada sobre ellos y entonces Dios en juicio los abandona a su maldad.

Esto es confirmado por Romanos 11: 30 – 32. Donde se nos muestra que el deseo soberano y libre de Dios es tener misericordia también de los gentiles a pesar de ellos mismos.

“Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos”.

De nuevo pero esta vez en el mismo capítulo:

“…a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles. Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,  Y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío,  Allí serán llamados hijos del Dios viviente”.

Romanos 9: 24 – 26

Sobre esto volveremos más adelante pero en la conclusión de su tesis en el capitulo 9 Pablo nos muestra como Dios quería tener misericordia también del pueblo gentil.

Para terminar, si este texto como enseñan los calvinistas quiere decirnos que Dios ha decidido tener misericordia solo de algunos, de los que el escogió antes de la fundación del mundo para ser salvo y que decide endurecer al resto para que se condenen. Entonces tenemos problemas, pues este texto iria en contra de algunos otros que ya hemos estudiado y que nos muestran que el deseo de Dios es salvar a "todos los hombres" (1 Tim 2:4), salvar a "los pecadores" (1 Tim 1:16) y que Dios no quiere la muerte del impío, sabemos que 

pero si lo entendemos como Dios extendiendo su misericordia y no limitandola este texto encaja perfectamente en el tenor general de la Biblia.

Continua...
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