viernes, 29 de julio de 2016

ARTICULO: ELECCIÓN INCONDICIONAL CALVINISTA Y ROMANOS 9

VÍDEO 


AUDIO

ESCUCHE AQUÍ EL AUDIO DEL SERMÓN 

ARTICULO
ELECCIÓN INCONDICIONAL CALVINISTA Y ROMANOS 9


Uno de los textos más usados por el movimiento Calvinista para probar sus planteamientos sobre la elección incondicional es Romanos 9, ellos ven en este uno de sus principales textos-prueba de lo que creen. Por ello, el día de hoy daremos una sencilla explicación de este texto, así podremos darnos cuenta que aunque el pasaje si habla de la soberanía de Dios no lo hace en la manera como los reformados lo interpretan.


El tema en general de los siguientes tres capítulos es la incredulidad Judía. En el presente capitulo, Pablo va a introducir la cuestión hablando específicamente de la incredulidad judía con relación a la fidelidad de Dios.

Rom 9: 1 – 5: “Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne, que son israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, de quienes son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede el Cristo, el cual está sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén”. (LBLA).

Los primeros 5 versículos están encaminados a ubicarnos en el contexto del Israel étnico, lo sabemos porque Pablo nos habla de ellos como sus hermanos, sus parientes según la carne, los israelitas (Ver 3), por quienes siente una profunda tristeza dada su incredulidad (10:1). También nos dice que a ellos pertenecen la ADOPCIÓN (lit. a quienes pertenece la adopción como hijos), en otras palabras ellos fueron el pueblo elegido para ser los hijos de Dios; no solo esto sino que también este fue el pueblo a quienes Dios les revelo su GLORIA (la nube, la columna y la Shekinah que estaba entre los dos querubines), con quienes hizo sus PACTOS (Adán, Noé, Abraham, Moisés, David etc.), a quienes les enseño a ADORAR (ritos, ceremonias ordenanzas, el sistema de sacrificios), a quienes les hizo PROMESAS como la de la tierra de prometida, las bendiciones del Mesías y su reino; los DESCENDIENTES de Abraham, Isaac, Jacob, José, Samuel, David etc. y el pueblo a través del cual vino Jesucristo.

Se enumeran aquí un total de 8 bendiciones que Dios le dio a Israel, el acento esta en hacer ver que los Judíos eran en realidad un pueblo en una relación especial con Dios, aun así a la fecha, la gran mayoría de estos habían rechazado a Jesús como Mesías.

LA PREGUNTA CLAVE

Para algunos comentaristas el capítulo está escrito en estilo de diatriba. Es decir, Pablo imagina un interlocutor imaginario el cual le hace preguntas y él las va respondiendo, pudiera ser así o también pudiera ser que Pablo está contestando preguntas que le han hecho, o sabe que las personas se están haciendo respecto al tema de la incredulidad Judía. La primera de estas preguntas la encontramos en el versículo 6:

“No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas” (RV60)

La pregunta implícita aquí es: Dado lo dicho sobre la adopción como hijos, los pactos y las promesas de salvación hechas reiteradamente a Israel, dada la evidente incredulidad Judía ¿Qué ha pasado con Israel? ¿Acaso Dios incumplió con sus promesas de salvación a la nacion?

La respuesta a esta pregunta es importante, pues tiene que ver con nosotros, ya que, si como se ha dicho en el capítulo 8 en el verso 39: “ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (RV60) y Dios le incumplió a los Judíos ¿Cómo podemos estar seguros que este y otros versículos-promesa se cumplirán para con nosotros?

Por otra parte, es importante también responder porque tiene que ver con la fidelidad de Dios ¿En realidad Dios cumple sus promesas?

LA RESPUESTA

Pablo es enfático en afirmar que de ninguna manera Dios ha incumplido, Dios es fiel y veraz (Comp. Rom 3: 3 – 4). Para resolver la pregunta y librar la fidelidad y veracidad de Dios, “echa mano” de un concepto del que ya ha hablado en otras de sus epístolas: “el Israel espiritual”, dice que no todos los que han nacido de raza Judía son los verdaderos israelitas, sino que lo son todos aquellos que se han acogido a las promesas mesiánicas y salvíficas de Dios aun cuando estos no sean israelitas. En otras palabras, el verdadero Israel es espiritual y no racial, es más, este verdadero Israel está compuesto por personas de muchas nacionalidades y es en ellos que las promesas de Dios se cumplen (Comp. Juan 8: 39 – 40; Rom 2: 28 ss; Gal 3: 7 ss).

Esta respuesta de Pablo es sumamente problemática para personas que creían que la salvación estaba reducida solo a un número determinado de personas, solo a la nación Judía. Los israelitas creían que solo ellos serían salvos, que la salvación era exclusiva de ellos dada la elección, dada su raza, dado que ellos eran el único y exclusivo pueblo de Dios, en su mentalidad ellos eran los elegidos para ser salvos y los demás los reprobados para ser condenados.

Pensar que el Pueblo de Dios estaba compuesto por gente de toda raza y nación (los gentiles) y que a su vez estas eran personas salvas, era toda una innovación para muchos de ellos, a pesar que el A.T. ya daba visos de esta realidad. Cuando leemos el A.T. nos damos cuenta que la elección de Dios nunca fue excluyente, a Israel podían pertenecer todas las personas que así lo quisieran. Esto es lo que explica en los siguientes versículos:

Rom 9: 6 – 8: “No que la Palabra de Dios haya fallado, porque no todos los descendientes de Israel, son Israel; ni porque son descendencia de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Es decir, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendencia. Porque la palabra de la promesa es ésta Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo”. (BTX)

De esta manera la fidelidad de Dios queda salvada por su soberanía y misericordia. Soberanía porque Dios es libre de escoger como conformar su pueblo, no solo los Judíos sino también los Gentiles; misericordia porque al hacer tal soberana elección muestra amor no solo por los Judíos sino también por el resto del mundo, y al desplegar estos dos atributos queda claro que Dios es fiel y veraz, porque siempre le ha cumplido su palabra al Israel espiritual.

Entender la respuesta del versículo 6 y lo problemática de ella es vital para entender el resto del capítulo, pues nos da el hilo conductor al cual debemos ceñirnos para interpretar lo que viene.

DOS ILUSTRACIONES.

Dada la respuesta problemática se hace necesaria toda la explicación que viene en los versículos siguientes.

Antes de pasar a ver estos ejemplos en importante comprender que los ejemplos no son la tesis, sino parte de la explicación de la misma, los ejemplos se usan para iluminar lo que se quiere decir, sin que esto signifique que los ejemplos o ilustraciones sean representaciones exactas de aquello que ilustran, lo que se pretende explicar es que:

1. No todos los descendientes de Abraham fueron parte de Israel, esto ilustra que no no todos los Judíos son parte del Pueblo de Dios.

2. Dios soberanamente ha elegido personas para llevar a cabo sus planes.

PRIMERA ILUSTRACIÓN: ISAAC Y SUS HERMANOS.

En los versículos 6 – 8, encontramos el primero. Para probar que no todos los hijos de Abraham (Judíos) pueden ser llamados verdaderos hijos, se toma el ejemplo mismo del patriarca quien tuvo 8 hijos, uno nacido de Agar (Ismael) y otros 6 nacidos de Cetura (Zimram, Jocsan, Medán, Madian, Isbac y Súa), pero solo uno de ellos es contado como hijo de la promesa o como verdadero hijo de Abraham, hijo legítimo, hijo de la fe y al promesa, pues fue el fruto de su unión con Sara y de la intervención divina (Isaac), el hijo a través del cual se continuaría la línea Mesiánica y Dios llevaría a cabo sus planes.

Dios eligió a Isaac por encima de sus demás hermanos, pero es importante recalcar aquí que lo que se está tratando de mostrar no es que Isaac fue escogido para salvarse y los demás para condenarse, nada nada en el contexto nos habla de algo así; más si tenemos en cuenta el hilo conductor que nos ocupa ahora, más bien, se está mostrando, de que manera, ser hijos de Abraham, no implica necesariamente ser un verdadero hijo de Abraham, como ya lo ha dicho en el verso 6. Reiteramos, si hay alguna elección de Dios hacia Isaac, esta se debe entender no en el sentido de salvación y condenación (de lo cual nada sugiere el texto), sino de la elección soberana que Dios hace de este por sobre sus hermanos para continuar la línea mesiánica, la línea de la promesa y de la elección que Dios hace de este para llevar a cabo sus planes en la historia de la salvación. Nada nos muestra aquí que Isaac se salvó y los demás se condenaron.

En otras palabras, Pablo está probando aquí que la verdadera simiente de Abraham, los verdaderos hijos de Abraham son los hijos de la promesa, es decir, los creyentes, los que confían en el Mesías sin importar su nacionalidad y no únicamente quienes nacieron Judíos. Esta probando también que Dios es soberano en cómo lleva a cabo sus planes y a quienes usa para esto, esto para aquellos que se preguntaban cómo era posible que los gentiles estuvieran incluidos ahora en el pueblo de Dios.

SEGUNDA ILUSTRACIÓN: JACOB Y ESAU. 

Rom 9:11 – 13: “(porque cuando aún los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), se le dijo a ella: EL MAYOR SERVIRA AL MENOR. Tal como está escrito: A JACOB AME, PERO A ESAU ABORRECI”. (LBLA)

En la próxima ilustración de los versículos 10 – 13 nos encontramos que se amplía la idea ya dada en el ejemplo precedente. Tenemos que aunque Esaú y Jacob son descendientes de Abraham, solo uno es un verdadero hijo de Abraham, pues fue a través de este que se continuo la línea mesiánica; Esaú, por el contrario, aunque hijo de Abraham llego a ser el padre de los Edomitas, un pueblo distinto al de Israel. Por otra parte, si Jacob llego a ser el depositario de las promesas Mesiánicas e instrumento del mismo para llevar a cabo sus planes fue por la libre elección de Dios, Dios lo eligió para ello, antes de nacer (no antes de la fundación del mundo), esto para que las obras quedaran excluidas de tal elección y para demostrar que Dios elige a quien el desea.

No olvidemos que hay personas muy contrariadas preguntándose: ¿Cómo es posible que los “perros”, los Gentiles sean salvos y parte del pueblo de Dios? Pablo responde con estos ejemplos diciendo: ¡Claro! El verdadero pueblo de Dios no es racial sino espiritual y Dios quien es soberano puede elegir libremente como conformar su pueblo, Dios puede hacer como el desee (Aclarando siempre que puede hacer lo que el desee pero que esta auto-limitado por su atributo de simplicidad), aun sin tener en cuenta las obras, el elige así por gracia, refiriéndose de esa manera al pueblo gentil quien fue elegido por Dios para ser objeto de su salvación a pesar de lo que eran y sus prácticas.
Pero puntualicemos algunas cosas sobre este texto:

Lo primero, como es claro nada se nos dice aquí de salvación y condenación, si de soberanía y elección, pero no en cuanto a quien se salva y quien se condena sino más bien en cuanto a quien elige Dios para cumplir sus planes y propósitos, recuerde que el hilo conductor es la respuesta dada en el versículo 6: hay un Israel racial y un Israel espiritual, el verdadero pueblo de Dios es el Israel espiritual en este último se cumplen las promesas dadas, así lo ha elegido Dios soberanamente y, una subsecuente pregunta: ¿Cómo es posible que los Judíos no sean su pueblo escogido y que por el contrario los Gentiles sean contados entre el mismo?

Lo segundo, Note que el versículo 12 nada dice de salvación sino de SERVICIO, la elección de Dios fue que Esaú siendo el mayor sirviera a Jacob y, que por encima del primogénito, Jacob con todo y lo que fuere, seria la línea por la cual Dios continuaría llevando a cabo su plan. No dice allí que el mayor se condenaría mientras que el menor se salvaría. Note:

Gén 25:22 – 24: “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar al SEÑOR. Y el SEÑOR le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor. Y cuando se cumplieron los días de dar a luz, he aquí, había mellizos en su seno”. (LBLA)

El versículo 12 está basado en este texto de Génesis, de nuevo nada se nos dice allí de salvación o condenación, solo de la elección que Dios hace de Jacob para que a través de el naciera el Pueblo de Dios, no es esta una elección soteriológica sino de servicio, Dios elige a quien el desee para llevar a cabo sus planes, Dios hace como el quiere en cuanto a la conformación de su pueblo, si desea que su pueblo este compuesto no solo de Judios sino también de Gentiles nada lo detiene.

Lo tercero, en el versículo 13 no se nos habla del odio de Dios sino de su preferencia. La palabra griega miseo en este contexto se traduce como preferir, favorecer, como amar menos, como también se usa en Lucas 14:26:

“Si alguno viene a mí, y no ABORRECE a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo”. (LBLA – énfasis mío)

¿Qué está diciendo? Que Dios prefirió a Jacob por encima de Esaú (aun siendo este el último el primogénito) ¿para qué propósito lo prefirió? Para usarlo, para que a través de él naciera el pueblo de Dios, para que este fuera el depositario de las promesas de Abraham, para que a través de el viniera el Mesías.

De esta manera vemos que nada en estos primeros 13 versículos nos está hablando sobre salvarse o condenarse sino sobre la manera como Dios ejecuta sus planes y elige a quien él quiere para cumplirlos. Note lo siguiente:

Mal 1: 2 – 5: “Yo os he amado--dice el SEÑOR--. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esaú hermano de Jacob?--declara el SEÑOR--. Sin embargo, yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto. Aunque Edom dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos las ruinas, el SEÑOR de los ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero yo destruiré. Y los llamarán territorio impío y pueblo contra quien el SEÑOR está indignado para siempre. Vuestros ojos lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido el SEÑOR más allá de la frontera de Israel”.

Lo que dice Pablo en Romanos lo basa en este texto, como es claro aquí nada se menciona sobre salvación o condenación, sino del favor soberano de Dios sobre Jacob que le permitió tener un papel predominante en la historia de la redención como portador de la promesa Mesianica, mientras que Esaú fue rechazado en cuanto al mismo rol. En este texto cada hermano representa una nación Jacob (Israel) y Esau (Edom). Si tomáramos el texto a la manera calvinista entonces esto quiere decir que todo los Edomitas fueron condenados por ser odiados y todos los israelitas fueron salvos por ser amados todos sabemos que esto no fue así.

Concluyendo esta primera parte tenemos que:

1. El tema del capítulo 9 es la incredulidad Judía y la fidelidad de Dios, no la predestinación, ni la elección para condenación o salvación.

2. La pregunta que está respondiendo Pablo es: dada la incredulidad de la mayoría de Judíos ¿Dios incumplió sus promesas para con ellos?

3. La respuesta de Pablo es el hilo conductor del capítulo. De ninguna manera – dice – lo que ocurre es que el verdadero pueblo de Dios es espiritual, conformado por los hijos de la promesa, todos aquellos que creen en el Mesías sin importar su nacionalidad.

4. Esta respuesta es bastante problemática para quienes creen (como los judíos) que la salvación era solo para ellos. Pablo, entonces, pasa a desarrollar el tema basándose en dos ejemplos:

a. Isaac y sus hermanos. No todos los hijos de Abraham era del pueblo de Dios, solo Isaac, solo a este eligió Dios soberanamente para continuar con la línea mesiánica y ser depositario de las promesas.

b. Jacob y Esaú. De nuevo, no todos los descendientes de Abraham son parte de su Pueblo, en este caso, solo Jacob a quien Dios eligió soberana y libremente para para hacerlo el continuador de la línea del Mesías, el depositario de las promesas Mesiánicas.

Con estos dos ejemplos Pablo nos dice que desde los comienzos, no todos los hijos de Abraham fueron parte del pueblo de Dios y que Dios es soberano sobre cómo lleva a cabo sus planes, a quienes usar para llevarlos a cabo y que pueblos salvar,

BIBLIOGRAFIA Y CIBERGRAFIA.

Comentarios de la Biblia plenitud.
Comentarios de la Biblia del diario vivir.
Comentario de la Biblia por Adam Clarke´s
Biblia comentada – profesores universidad de Salamanca.
Comentario Biblico siglo XXI.
Comentario Biblico por Serafin Ausejo.
Comentario Biblico Moody
Comentario exegético al texto griego del N.T. – Samuel Perez Millos.
http://www.reasonablefaith.org/spanish/el-molinismo-y-romanos-9 
http://www.iglesiadecristolaserena.cl/analisis-de-romanos-9-y-los-argumentos-calvinistas/
https://contralaapostasia.com/2014/07/27/un-breve-comentario-al-libro-de-romanos-capitulos-91011/
http://www.recursosteologicos.org/Documents/Admirant_Romanos.htm
Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...