jueves, 21 de enero de 2016

SERMÓN: SECUELAS DE LA REBELIÓN DE CORE (BOSQUEJO Y AUDIO)

ESCUCHE AQUÍ EL AUDIO DEL SERMÓN 

Tema: Números
Título: Secuelas de la rebelión de Core
Texto: Números 16: 36 – 50.
Autor: Pastor Edwin Guillermo Nuñez Ruiz

Introducción:

A. Hemos tenido un buen estudio sobre la rebeldía de Core y aunque este ya murió su mal legado a continuado dejando secuelas tanto en unos como en otros, hoy estudiaremos estas secuelas:

I. EL RECUERDO (Ver 36- 40).

A. Con los incensarios de los sublevados Dios le ordena a Eleazar a través de Moisés hacer una lámina para cubrir el altar de Bronce (se deduce pues el único altar recubierto de bronce del tabernáculo era el de los sacrificios). Tal vez una cubierta extra, tal vez otra cubierta que remplazara la que ya estaba.

Lo llamativo de este acto nos lo dice el versículo 38 y el versículo 40. Se nos dice aquí que tal lamina estaría allí para recordar a los israelitas que nadie excepto los sacerdotes podían ofrecer incienso, además sería un recordatorio de lo que le sucedió a Core y a quienes le siguieron.

B. Hoy no tenemos que mirar a un altar para recibir una advertencia sobre lo peligrosa y grave que puede ser la rebeldía, sencillamente tenemos historias bíblicas como estas que hemos estudiado, ellas nos recuerdan que no es buena idea la rebeldía, la sublevación y la desobediencia a las autoridades espirituales puestas por Dios. 

II. EL ENDURECIMIENTO (Ver 41).

A. Aquí se nos relata algo que es sinceramente increíble, al siguiente día de la mortandad ocurrida por la rebeldía, el pueblo volvió a levantarse contra Moisés y Aarón, entonces nos preguntamos: ¿acaso no fue suficiente? ¿acaso no vieron estos lo que le ocurrió a Core y su sequito? ¿es que no aprenden? ¿Cómo es posible que una vez más esto suceda?

B. Tenemos aquí un triste ejemplo de la dureza de corazón. Muchas veces no es suficiente con el juicio de Dios, muchas veces el dolor de la disciplina no logra advertirnos. Ojala no sea si con nosotros que no tentemos a Dios, que aprendamos de las lecciones que Él nos da.

III. LA INTERCESIÓN (Ver 42 – 50)

A. La última enseñanza que podemos ver en esta historia es la de la intercesión. Cuando el pueblo se sublevo de nuevo, Dios anuncio otra vez la idea de acabar con ellos, de nuevo no sucedió ¿Por qué? Moisés y Aarón:

1. Oraron (Ver 45). Se postraron sobre su rostro dice la Escritura, muy seguramente para interceder en oración por los rebeldes.

2. Intercedieron (Ver 46 – 50). Al comenzar el juicio de Dios, Moisés le ordena a Aarón tomar un incensario y corre al pueblo para que la plaga cese, así lo hace Aarón en un texto acto que nos parece lindísimo se nos describe a Aarón posando en medio del pueblo, entre los muertos y los vivos pidiendo perdón a Dios por el pecado del pueblo.

Al punto donde Aarón hace esto ya habían muerto 14.700 aparte de los que ya habían muerto por la rebelión de Core.

Y para terminar un texto a mi parecer aún más bello, en el último versículo se nos muestra a  Moisés y Aarón de regreso a la puerta del tabernáculo, allí al lugar de encuentro con Dios.

B. Esto lo dijimos la semana pasada pero volvemos a encontrar aquí el mismo principio y vale la pena repetirlo. ¡He aquí el corazón del pastor, del siervo de Dios! Ellos no dieron por terminada su labor, ellos siguieron amando al pueblo, ellos siguieron amando lo que Dios les había encomendado, ellos siguieron adelante a pesar de todo.

Estimado servidor si va a dedicarse al ministerio tiene que saber que aquí encontrar gente más cercana que un familiar, gente que el amara muchísimo y le agradecerá su trabajo. Pero también encontrara gente que será desleal e ingrata, por lo general son aquellos a quienes usted más se dedicó, debe saber que en ningún modo esto debe ser una excusa para abandonar su labor, debe saber que en ninguna manera esto debe ser excusa para dejar de amar lo que hace, no debe ser la excusa para dejar de hacer el bien aun a aquellos que le han herido.

Conclusiones:

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