lunes, 16 de febrero de 2015

SERMÓN: EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN (BOSQUEJO Y AUDIO)

Tema: Evangelismo
Título: El ministerio de la reconciliación
Texto: 2 Corintios 5: 18 – 21
Autor: Pastor Edwin Guillermo Núñez Ruiz

Introducción:

A. Lemas. Nuestra iglesia existe para predicar la Palabra de Dios a quienes no le conocen, cada uno de nosotros nació para cumplir con esa misión. En este texto encontramos: lo que fuimos, lo que se nos encomendó, lo que predicamos y lo que hacemos.

I.  LO QUE FUIMOS (Ver 18ª)

A.  Fuimos reconciliados con Dios. Dado que solo se reconcilia lo que está en conflicto deducimos que esa era nuestra condición, estábamos enemistados con Dios éramos sus enemigos y esta es una lamentable condición.

B.  La Biblia enseña que la persona incrédula:

1.  Está muerta espiritualmente (Efesios 2: 1)
2.  Es hija de ira (Efesios 2:3)
3.  Su entendimiento, su vida, su corazón (Ver 4: 17 – 18)
4.  El plan de Dios: Salmo 50: 22.

C. Estando en semejante condición Dios tomo la iniciativa y a través de Cristo nos volvió a la amistad con El.

II.    LO QUE SE NOS ENCOMENDO (Ver 18b; 20a)

A. Es importante hacer aquí una comparación para que comprendamos la fuerza de estas palabras. ¿Qué éramos según el texto anterior? En resumen, enemigos de Dios; pero una vez reconciliados ¿en que nos convertimos?

1. Ministros de reconciliación: Somos hechos ministros, siervos en la tarea de reconciliar a los hombres con Dios, en ese sentido somos una especie de mediadores entre Dios y los hombres.

2.  Embajadores de Cristo: El hecho de haber sido embajadores implica dos cosas:

a. Que ya nos somos ciudadanos del mundo. En todos los casos siempre el embajador es un extranjero. Nosotros somos extranjeros pues nuestra verdadera ciudadanía está en los cielos

b.   Que somos representantes de Cristo en la tierra. Un embajador es el representante de su país en cierta nación de la misma manera nosotros somos los representantes de Cristo en la tierra.

De enemigos, de hijos de la ira de Dios ahora pasamos a ser ministros y embajadores.

III.  LO QUE PREDICAMOS (Ver 19ª; 21)

A. Dice el texto que se nos dio “la palabra de la reconciliación”. Esta palabra es el mismo evangelio, las buenas noticias, lo que constituye el mensaje del evangelismo ¿Cuál es el contenido de este mensaje?:

1.   Somos enemigos de Dios a causa de nuestros pecados. Ya lo vimos en el primer punto. La gente le dirá: “yo no soy pecador, yo soy bueno”. En ese caso ayúdeles a entender que lo son a través de examinarlos con la ley de Dios. Por ejemplo, Dígales: ¿sabes que la ley de Dios dice que no debemos robar? ¿alguna vez has robado? Si es así eso te hace un: LADRON.

2.  Cristo murió para reconciliarnos con Dios. el versículo 21 es muy diciente, nos dice varias cosas:

a. Cristo era sin pecado, inocente, santo, perfecto.
b. A pesar de esto, Dios lo trato como un pecador cuando recibió el juicio por nuestros pecados en su pasión y muerte.
c. Él nos sustituyó para que nosotros pudiéramos ser hechos inocentes y así ser tratados por Dios como santos, para reconciliarnos con Dios. (Ver 19).

IV.  LO QUE HACEMOS (Ver 20)

A.  Según este texto cuando predicamos las buenas nuevas es como si Dios mismo hablara a través de nosotros y que dice Dios a través de nosotros: hagan las paces con Dios.

B. Literalmente debemos ROGARLE a la gente al predicar la Palabra de Dios. Del griego dexios esta palabra es usada cuando se nos exhorta a rogar en nuestras oraciones, en otras palabras de la manera como le rogamos a Dios por una necesidad de la misma manera debemos rogarle a las personas que se reconcilien con Dios.

Conclusiones:
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